¿Que quién es Mafebeat?

Cuando cumplí siete años, y es el único recuerdo que tengo de esa parte de vida, andaba con un talego plástico y cuadritos de papel con una cara en blanco. También un esfero o lápiz o colores o lo que fuera para poder rayar.

Lo primera imagen: mi mano tratando de plasmar lo que veía: una ardilla en la ventana, las nubes y sus formas, Topo Gigio y su canción para dormir (sí pintaba también las canciones).

Un día pensé: ¿cómo vería mamá esa canción de Topo Gigio?, así que le pedí me dibujara su versión. No recuerdo si me gustó o no, pero guardé ese papel en mi talego como un pedazo de mamá. Después siguió papá, después mis hermanas, después mis amigas del colegio… después pasaron días y dejé que el tema fuera libre: ¿me haces un dibujo?, decía, de lo que quieras, terminaba yo con una sonrisa, y la gente me regalaba su mejor pensamiento gráfico o cualquier pensamiento por salir del paso de una mocosa de nueve años.

En mi habitación estaban talegos repletos de historias y yo antes de dormir evocaba las más brillantes, los que por algún motivo se habían quedado en mi mente: el pato que se hacía a partir del número dos, un piojo con moña y pestañas y vestido, un elefante visto desde atrás… ahí quedaba profunda en un sueño con mi mundo hecho de mamarrachos.

Una mañana, ya tenía los diez años, llegué a casa y mi habitación estaba vacía, vacía con mi cama y una mesa de noche y unas muñecas que acentuaban la soledad de ese día.

¿Y mis talegos? Que, qué desorden, que qué muchachita tan desordenada que póngase a estudiar que saque tiempo a lo importante… que un día le iba a agradecer, el eco de mamá que se quedó tantos años.

Sin mis talegos una noche pero veinte años después sentí una manito de luna y de lagaña escarbar mis pestañas. ¡Era un mamarracho!

Así sentí todos andar dentro en mi cabeza, se salían de a poquitos por las orejas, la nariz y la boca. Por entre las piernas también salían (los más suaves, los que estaban hechos de lengua).

Y yo en la mañana salía feliz tan llena de mamarrachos que fue inevitable querer inmortalizarlos sobre un papel.


Y así sigo perpetuando mis mamarrachos ahora transformados en palabras en este rincón.

Una comunicadora social y periodista, con una maestría en comunicación digital y una permanente necesidad de descubrir y plasmar historias a través de mis letras.

Una comunicadora social y periodista, con una maestría en comunicación digital y una permanente necesidad de descubrir y plasmar historias a través de mis letras.

Me ha permitido conocer y aprender de organizaciones de diferentes sectores, como:

  • Medios de comunicación: Casa Editorial El Tiempo, Colombia.com y Colombiaaprende.edu.co.
  • Agencias de publicidad: Leo Burnett, TBWA, McCann y Genia.
  • Instituciones educativas: Universidad de La Sabana, Universidad de Los Andes.
  • Instituciones financieras: Deceval – Bolsa de Valores.

Para seguir despejando las capas y hallar las posibilidades dentro de la creación narrativa dentro de la ficción y la no ficción, pero ¿en qué?

  • En Comunicación Social y Periodismo en la Universidad de La Sabana. Pregrado.
  • En Comunicación Digital en la Universidad Pontificia Bolivariana. Maestría.
  • En Creación Literaria en la Universidad Central. Maestría.
  • Más de Escrituras Creativas en Idartes. Talleres desde 2014.