Sobre las playas de asfalto

Al salir del caos enmarañado de la ciudad y volar hacia verdes momentos desolados, el aire llega para despejar ciertas ideas enmarañadas entre las voces de la razón.

¿En qué instante se rompió nuestra conexión con lo celestial?

Al ver los ojos de los perros en las carreteras, esencia divina descansando descaradamente sobre la playa de asfalto, ladridos sinceros, limpios de miedos y escupitajos humanos, la pregunta furiosa llega a romper la puerta en mi emoción, ¿quién decidió encerrar a Dios en paredes frías en Bogotá?

Las praderías convertidas en chorros de olvido y olores sonrientes borrados por la indiferencia.

Prefiero la conexión celestial real que la imaginada aquí en cúpulas de cristal bañadas de espinas.

    Leave Your Comment Here